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CUENTOS INFANTILES

Cuento: El amor de un padre

Cuento: El amor de un padreHola Papis, hoy les quiero dejar un hermoso cuento que he seleccionado para que cuentes antes de dormir. Basado en la parábola del hijo prodigo que está en la biblia quiero dejarles este cuento con una enseñanza para compartir con tus hijos. Espero que les guste este hermos cuento y como siempre empero sus comentarios.

El amor de un padre

Un hombre tenía dos hijos, a los dos los amaba igualmente.

Un día el hijo menor fue hacía su padre y le dijo: – Padre, dame la parte de la herencia que me corresponde, de ahora en adelante seré independiente y tendré mis propios negocios como tú lo has hecho.

El padre se entristeció, comprendía lo que eso significaba, sabía que se iría de casa y quizá nunca regresaría, pues lo conocía bien.

El padre le dio su parte, y el hijo en cuanto tuvo el dinero se fue de casa.

El muchacho no emprendió un negocio como tenía planeado, decidió pos-ponerlo y en su lugar resolvió apostar un poco de dinero con la idea de aumentar su fortuna.

Cada día apostaba pensando que en la siguiente ronda se recuperaría, pero nunca se recuperaba.

También conoció muchas mujeres que se aprovechaban de su dinero y se desvelaba todos los días bebiendo hasta quedarse dormido. Tal era su vida, no le gustaba trabajar.

Al poco tiempo el dinero se fue acabando, pero este no se preocupaba, solo pensaba en el momento y seguir apostando y bebiendo.

Como el dinero no dura para siempre, un día se le acabó y todos sus amigos le dejaron de hablar, las mujeres que conoció al enterarse de su pobreza nunca regresaron y conoció por primera vez la verdadera pobreza.

Intentó conseguir trabajo sin mucha suerte, como si el destino le hiciera una mala jugada.

Como tenía mucha hambre empezó a limpiar autos, siempre suplicaba en silencio no encontrarse con alguien conocido, durante meses ese trabajo lo sostuvo, también venía periódicos y barría las calles, pero lo poco que ganaba lo perdía en la bebida.

Pasaba fríos y hambres pero en su orgullo no quiso pedir ayuda a su familia.

Por las tardes evocaba los años anteriores, suspiraba mientras recordaba estar a la mesa con su padre y su hermano mayor. Por las noches lloraba extrañando a sus seres queridos y su tristeza aumentaba al recordarse así mismo que él era el autor de su desdicha.

-Nunca regresaré- se decía para sí- mi padre jamás me perdonará.

Con el tiempo perdió el orgullo y resolvió no regresar por la vergüenza de sus acciones. Pero la vida le era dura en gran manera y a los pocos años decidió volver a la casa de su padre.

El padre era un hombre muy rico, era dueño de viñedos y muchas tierras, tenía muchos trabajadores.

Conclusión del cuento

-Regresaré a la casa de mi padre –se decía así mismo- y si me perdona seré el menor de sus empleados, por lo menos tendré comida segura durante el resto de mis días.

Una fría tarde, el padre estaba sentado en uno de los balcones de la casa contemplando la lluvia, a lo lejos vio acercarse a un hombre con aspecto de vagabundo, al principio no le tomó importancia, pero cuando el joven se acercó el padre lo reconoció y al instante fue corriendo a su encuentro, con lágrimas lo abrazo.

-Padre, te he fallado, por favor acéptame como el menor de tus trabajadores.

El papá no aceptó su propuesta y en vez de eso le mandó a traer ropa limpia y comida caliente, su llegada la celebraron con una fiesta y el hijo volvió a tomar el lugar que le correspondía en la familia.

No había rencor en el padre, pues su hijo perdido había vuelto a casa.