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CUENTOS INFANTILES

Cuento: Todo tiene su momento y tiempo.

Hola Papas, aquí un nuevo cuento que nos permite enseñar a los pequeños que el tiempo no lo podemos controlar y que cada situación  en nuestras vidas tiene un lugar y un momento indicado, no hay necesidad de apresurase.

Los chicos hay veces que quieren apresurarse para crecer mas rápido, mi recomendación con este cuento, es que debemos explicarles que todo tiene su momento y hay que disfrutarlo.

 

 

 

 

Todo tiene su momento y tiempo.

Sebastián era un niño de 12 años, en general era feliz y vivía bien, sin embargo, tenía un conflicto interior, se frustraba porque no tenía un amor.

Él pensaba que la edad ideal para el amor eran los 13 años, lo cual le daba algo de consuelo, pero a la vez le preocupaba porque le quedaba poco tiempo.

Un día Sebastián fue a visitar a su abuela, y esta al verlo tan pensativo le preguntó: – ¿Qué tienes?, ¿Por qué te encuentras tan cabizbajo?

-Abuela, lo que pasa es que no tengo un amor, se por las películas que la mejor época para enamorarse es mi edad, después el romanticismo se torna aburrido y rutinario.

La abuela sorprendida por la respuesta de su nieto le dijo:

– ¡Sebastián, vamos al jardín, tengo algo que mostrarte!

La abuela lo llevó al jardín, en él había un árbol de manzanas rojas, la mayoría de las frutas eran apetitosas, pero había una en particular que estaba muy verde.

– Sebastián – le dijo la abuela tras una señal- ¿Por qué no arrancas esa manzana y la pruebas?

– ¡Pero abuela, aun es verde, no tendrá buen sabor y quizá me haga daño!

– ¿Cuál es el problema con que sea aun verde?, ¡Cómela!

Sebastián obedeció, le dio un pequeño mordisco, puso cara de asco y la escupió.

– ¿No sabe bien verdad? – Le preguntó la abuela con una sonrisa.

– ¡Para nada, el sabor es terrible!

-La razón de eso –dijo la sabia señora- es porque no era su tiempo de ser cortada, aún le faltaba madurar, a veces creemos saber el tiempo ideal para diversos aspectos de la vida. Pero solo Dios conoce el tiempo correcto. Quizá en dos semanas esa manzana hubiera sido deliciosa, pero como la tomaste antes de tiempo ya conoces el resultado.

Sebastián comprendió la lección, todo tiene su tiempo y todo lo que se hace debajo del cielo tiene su momento, anticiparse solo causa tristeza y frustración, es mejor esperar los tiempos de Dios.