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CUENTOS INFANTILES

Cuento: El príncipe y el esclavo

Cuento: El príncipe y el esclavoHola papas, aquí les dejo otro cuento emocionante que nos deja una enseñanza. En esta ocasión el cuento que elegí es de la temática de la amistad. Podemos enseñarles a nuestros hijos que la amistad es un gran tesoro y hay que saber cultivarla y cuidarla.

Este cuento nos enseña una buena reflexión, cuando la amistad es verdadera. Nadie podrá contra ella. Y más si hay lealtad.

Espero que les guste y como siempre dejen sus comentarios de si le gusto el cuento..

El príncipe y el esclavo

Érase una vez en un reino antiguo nació un bebé, pero no cualquier bebe, sino un príncipe destinado a ser el próximo rey de su nación. Antes de su nacimiento se pensaba que la reina era estéril, razón por la cual el rey permanecía largas semanas turbado y no solo él, sino toda la nación con él, no obstante, con este nuevo nacimiento las cosas no podían ir mejor. En todos lados había fiesta y celebración por el nuevo heredero al trono.

El mismo día, también nació otro bebé, pero este no era hijo de reyes, sino de esclavos, no de esclavos cualquiera, sino esclavos del rey. Casi nadie le dio importancia a este nacimiento, excepto los padres quienes no sabían si estar felices por su nuevo hijo o estar tristes porque naciendo de esclavos también lo convertía en esclavo, así como ellos lo eran.

Un día estos pequeños se hicieron amigos, ya que los dos salían a jugar al patio del castillo, ellos no sabían nada de clases sociales, puestos políticos ni de títulos de nobles, solo sabían de juegos y diversión.

Esta amistad llegó a oídos de la reina, quien pareció no darle importancia y el rey ni se enteró, ya que todo el tiempo estaba muy ocupado en asuntos de gobierno.

El príncipe habló con su madre, le dijo que, si su amigo era un esclavo, quería que fuera su esclavo personal, no lo decía por ningún motivo egoísta, simplemente se había encariñado y no lo veía como esclavo sino como a un amigo. La reina no tuvo objeción con eso y de esa manera crecieron juntos.

Al pasar de los años dejaron de ser niños para convertirse en muchachos, físicamente no eran tan diferentes, pero la sangre del príncipe era de la realeza, lo cual significaba mucho. Para todo el mundo la vida de un príncipe era de infinitamente más valor que la de un esclavo, si un esclavo moría sería olvidado y solo su familia le lloraría, sin embargo, si un príncipe moría toda la nación haría luto por la pérdida.

Al pasar del tiempo el rey murió y el príncipe dejó de ser príncipe para convertirse en el nuevo rey.

Un día, el nuevo rey, el esclavo y otro grupo de hombres partieron hacia otro reino con la finalidad de acabar con unos supuestos rumores de guerra. Rumores que no eran más que chismes, pero había que acabar con ellos personalmente, porque si no lo hacían a tiempo todo el reino estaría en peligro.

Para llegar al otro reino pasaron por un bosque y este era tan espeso que no podían caminar sin la luz del sol, por seguridad decidieron acampar toda aquella noche.

A la mañana siguiente el rey despertó ansioso y decidió salir de su tienda de campaña para despejar su mente, despertó a su amigo y caminaron hacia un rio que estaba cerca.

Mientras caminaban el rey le hablaba acerca de sus preocupaciones de los rumores de guerra y de sus planes para proteger a su pueblo, mientras tanto, un grupo de lobos empezaron a perseguirlos, los dos salieron corriendo, pero el rey al advertir que no podían escapar hizo algo que nadie esperaría, se dejó caer al suelo para que lo atacaran a él y el esclavo pudiera escapar.

Continua el cuento…

El esclavo estaba tan asustado corriendo que ni se dio cuenta de lo que el rey hizo, pero al mirar atrás y percatarse de lo sucedido fue corriendo al campamento por ayuda.

El esclavo llegó gritando, todos se despertaron y fueron a rescatar al rey. Llegaron tarde pero no demasiado tarde, todavía vivía, por un milagro el rey no había muerto.

Llevaron de regreso al rey a palacio, pasaron varios meses para que este se recuperara, sin embargo, para salvar su vida fue inevitable cortarle una pierna y un brazo, además su rostro quedó desfigurado, nunca volvió a ser el mismo.

Cuando el rey se mejoró llamó a su presencia al esclavo y le dijo: -Amigo, recuerdo que hace años, cuando solo éramos unos niños te prometí que al ser rey te daría tu libertad, creo que ese momento ha llegado, no puedo obligarte a servir a alguien tan desvalido como yo.

-No será así rey –dijo el esclavo- porque si antes fui esclavo por nacimiento, ahora lo soy por decisión, no podría servir a otro Señor mejor, sino a uno que da su vida por sus amigos.

Durante los años siguientes el esclavo nunca volvió a sentirse esclavo, vivía agradecido, su vida no valía mucho ante el pueblo, pero valía mucho ante su rey, a quien sirvió gustoso el resto de sus días.